La dismenorrea primaria es el dolor asociado a la menstruación en ausencia de una
enfermedad orgánica subyacente.
La sintomatología puede ser desde dolores de cabeza, migrañas, náuseas, diarrea,
estreñimiento, calambres y espasmos cólicos de dolor en la parte inferior del abdomen
pudiendo durar desde 2-3 días antes de la menstruación hasta 2-3 días después. Estos síntomas pueden ser leves o graves, llegando a ser incapacitantes hasta el punto de que las mujeres que lo viven no pueden realizar actividades normales.
Es el problema de salud más común (60%) en mujeres en edad reproductiva. Esta patología puede reducir la calidad de vida y dificultar las actividades sociales en mujeres jóvenes, pudiendo hasta reducir sus horas activas de trabajo. Entre sus consecuencias están las psicológicas afectando al estado de ánimo y las económicas por la compra de medicamentos.
Uso de medicamentos para reducir el dolor
Generalmente la solución que se da a la mujer es el uso de fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINES) como el Ibuprofeno. Estos fármacos ejercen un gran efecto analgésico y son muy eficaces para mejorar la gravedad del dolor, pero, sin embargo, su uso frecuente tiene importantes efectos adversos. No todas las mujeres los sufren pero es posible que pueda provocar síntomas menores como indigestión hasta enfermedades graves como enfermedad renal crónica.
Esto hace que sea indispensable buscar una terapia alternativa para aliviar las molestias
menstruales a la mujer.
¿Por qué sientes dolor en la llegada de la menstruación?
Parece que el aumento de la producción de prostaglandinas o los niveles desequilibrados de estas crean dolor al aumentar la contractilidad uterina, disminuir el flujo sanguíneo uterino y aumentar la sensibilidad de los nervios periféricos.
Una leve molestia puede ser normal, ya que la menstruación en si misma es un proceso naturalmente inflamatorio, pero si esas prostaglandinas están en mayor concentración de lo debido, la sintomatología aumenta con creces y puede causar dismenorrea.
¿Qué podemos trabajar en consulta?
La dismenorrea tiene una gran relación con lo que ingieres y con qué frecuencia lo ingieres.
Este dolor es causado por una situación inflamatoria, por lo que, para disminuirlo es necesario que aportes antiinflamatorios suficientes que contrarresten esa inflamación.
Para ello tu dieta se debe basar en frutas, verduras, legumbres, frutos secos y pescado azul principalmente, porque en estos existen compuestos bioactivos (carotenoides, polifenoles, etc) que van a ejercer ese efecto antiinflamatorio. En este grupo también entran el hinojo, el jengibre y la canela como potentes antiinflamatorios naturales.
Pero, además, se conoce que un estado deficitario en nutrientes aumenta la sintomatología de dismenorrea, por lo que investigar más en profundidad si hay una deficiencia nutricional es clave.
Los nutrientes que a día de hoy se conocen que tienen mayor relación son la vitamina D, vitamina K, vitamina E, vitamina B1, calcio, magnesio, zinc y boro. Se ha visto que previamente suele haber déficit en ellos, y que, al alcanzar unos niveles más altos, la sintomatología disminuye en gran medida.
Del mismo modo, todos los alimentos o conductas que sean proinflamatorias deberías de evitarlas como el consumo de azúcar, el exceso de grasas saturadas, exceso consumo de sal, sedentarismo, alcohol, tabaco, etc.
Es importante que sepas que hacer cambios en tu conducta alimentaria no significa que vayas a notar resultados de la noche a la mañana, es posible que tengan que pasar 2-3 meses hasta que los percibas (ten paciencia y se constante).
Por último, si sufres de dismenorrea, en primer lugar, trataremos de encontrar la causa que la pueda estar provocando y en segundo lugar, trabajaremos con el objetivo de disminuir sintomatología y mejore tu calidad de vida.
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